Badajoz: memoria, raíces y vida tranquila
“Uno no vuelve igual al lugar donde creció, pero el suelo reconoce tus pasos.”
Hemos vuelto a Badajoz. Esta vez con más tiempo que en la visita breve de diciembre de 2023, cuando tuvimos que regresar antes de lo previsto por el nacimiento adelantado de un nieto.
Entre el 22 y el 25 de abril nos alojamos en el apartamento “El Sótano”. En los años setenta y ochenta ese local fue un restaurante al que solíamos ir. Volver allí supuso reencontrarnos con recuerdos personales.
Badajoz es la ciudad donde viví mis primeros veinte años. Aunque llevo más de cincuenta años fuera, sigo regresando. Ahora lo hago con menos frecuencia, pero siempre con interés por recorrer sus calles.
Paseos por la ciudad
Pasear por el centro es como volver a un tiempo más lento. La calle San Juan, que conocí llena de vida, muestra ahora signos de decadencia. De niño, los fines de semana caminaba hasta la Plaza de San Francisco; en verano, la plaza y su noria eran el punto de encuentro. Hoy conserva sus kioscos y “La Marina” junto al Teatro López de Ayala, aunque la antigua parada de taxis ya no está. El Hospital Provincial sigue en pie, pero ya no funciona como tal.
La Plaza Alta, tras su remodelación, es uno de los lugares más bonitos y fotogénicos de la ciudad. El casco antiguo, antes degradado, luce renovado y con carácter.
Qué ver en Badajoz
- Catedral de San Juan Bautista
- Alcazaba, una de las más grandes de Europa
- Casco antiguo y Plaza Alta
- Paseo por el cauce del Guadiana y sus zonas verdes
Recomiendo una estancia de al menos dos días para disfrutar con calma de la ciudad.
Gastronomía
La cocina pacense es sencilla, generosa y deliciosa. Desde tapas tradicionales a platos de caza y pescados del Guadiana, la oferta es amplia y auténtica.
Excursiones cercanas
En esta visita aprovechamos para hacer dos rutas en familia:
- Día 1: Marvão, Castelo de Vide y Valencia de Alcántara
- Día 2: Llerena, un descubrimiento inesperado
Badajoz es tranquilidad, memoria y buen vivir. Es el lugar al que siempre quiero volver. Mi tierra me sigue llamando, y mientras pueda, seguiré respondiendo.

