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MALLORCA

Mallorca: Cultura, historia y naturaleza en tres días

Mallorca

"La vida es hermosa, vivirla no es una casualidad" – Albert Einstein

Aprovechando el puente de Todos los Santos de 2019, pasamos tres días en Mallorca entre el 29 de octubre y el 2 de noviembre. Fue una escapada bien organizada para descubrir Palma, Alcudia, Pollensa, Sóller y Valldemossa combinando historia, paisajes y gastronomía.

Alojamiento y transporte

Nos alojamos en el Hotel Helios, por 215 € con desayuno incluido, muy cerca de Palma y con buena conexión por autopista. Volamos con Air Europa, pagando solo 32 € gracias a puntos acumulados. Para movernos, alquilamos un Opel Mokka por 92 €, recogido en el aeropuerto. Tener coche fue clave para recorrer la isla a nuestro ritmo.

Itinerario

Día 1 – Palma de Mallorca

Llegamos al mediodía, nos instalamos en el hotel y por la tarde exploramos el centro histórico de Palma. Aparcamos junto a la catedral y paseamos por sus calles principales, disfrutando de la arquitectura señorial y el ambiente local.

Día 2 – Alcudia y Pollensa

  • Pollentia: restos romanos con cimientos de foro, viviendas y teatro.
  • Alcudia: casco antiguo amurallado y calles empedradas.
  • Pollensa: pueblo con encanto y terrazas ideales para descansar.
Sóller

Sóller

Día 3 – Valldemossa y Sóller

Valldemossa: visitamos la Cartuja, antiguo monasterio que alojó a Chopin y Rubén Darío. Después nos dirigimos a Sóller, donde almorzamos en el centro, paseamos por el puerto y vimos su tranvía histórico de principios del siglo XX.

Día 4 – Palma: historia y arquitectura

  • Palacio Real de la Almudaina (siglo XIV).
  • Catedral (cerrada en esta ocasión).
  • Casco antiguo con palacios y casas nobles.
  • Castillo de Bellver: fortaleza circular con vistas panorámicas.

Valoración final

Fue un viaje cómodo y bien planificado. El alojamiento tranquilo, el coche de alquiler y la selección de lugares permitieron una escapada equilibrada entre cultura, historia y naturaleza. En tres días conocimos varios de los rincones más interesantes de Mallorca sin prisas y con tiempo para disfrutar.


Etiquetas: viajes, Mallorca, España, islas, turismo cultural, escapadas

LISBOA

Lisboa: luz atlántica, colinas y saudade

Atardecer sobre Lisboa y el Tajo

Lisboa, mirador al Atlántico

“Lisboa es luz y melancolía, un puente entre el pasado y el horizonte infinito.”

Lisboa la visitamos con relativa frecuencia desde finales de los 80 y he regresado varias veces desde 2004. Ciudad de colinas, tranvías y azulejos, combina tradición y vida contemporánea. Podría vivir en Lisboa sin problema. Me atrae tener el mar cerca y el ritmo tranquilo de la ciudad.

Llegada y alojamiento

Suelo llegar en coche desde Badajoz (trayecto cómodo). El tren no destaca por rapidez ni comodidad; el avión es una gran alternativa desde varias ciudades. Nos alojamos cerca de la Plaza del Marqués de Pombal: zona tranquila, bien comunicada y con buena oferta hotelera.

Itinerario por la ciudad

Alfama, Chiado y Barrio Alto en el 28

Lisboa se disfruta a pie o en el tranvía 28, que recorre Alfama, Chiado y Barrio Alto. Alfama es mi rincón favorito: cuestas empedradas, ropa tendida, fachadas antiguas y, a veces, fado asomando por las ventanas.

Belém monumental

En Belém, el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém son imprescindibles. El tranvía o el tren suburbano facilitan el acceso. Muy cerca, los pastéis de Belém son la tentación inevitable (mejor fuera de horas punta).

Plaza del Comercio y la Sé

La Plaza del Comercio se abre al Tajo como un salón urbano. La Catedral (Sé) mezcla siglos y estilos, y es una parada perfecta para entender la historia de la ciudad.

Parque de las Naciones y excursión a Sintra

Para un contraste moderno, el Parque de las Naciones (Expo 98) ofrece paseos junto al río y arquitectura contemporánea. Desde Lisboa, Sintra es una excursión perfecta de un día: palacios, jardines y aire romántico (conviene salir temprano).

Gastronomía

Cocina honesta y sabrosa: bacalhau à Brás (dourado), carne de cerdo con almejas y los pasteles de nata. Consejo: aléjate un par de calles de las zonas más turísticas para encontrar mejores precios y ambiente local.

Pasteles de nata recién hechos en pastelería de Belém

Parada dulce: pastéis de nata

Compras y paseos

  • Tiendas y cafés del Chiado.
  • Ambiente nocturno en Barrio Alto.
  • Miradores de Graça y Santa Luzia hacia el Tajo.

Lisboa para quedarse

Lisboa no es solo un destino: es una posibilidad de hogar. Entre tranvías, miradores y el Tajo, cada visita confirma lo mismo: volver… o quedarse.


Etiquetas: viajes, Lisboa, Portugal, Europa, capitales, turismo cultural, Belém, Alfama, tranvía 28, pasteles de nata

TARRAGONA EN UN DIA

Tarragona: Historia viva junto al Mediterráneo

Vista de Tarragona

Anfiteatro romano visto desde el Balcón del Mediterráneo

"Vivir en los corazones que dejamos tras nosotros, eso no es morir."

Thomas Campbell

En febrero de 2024 retomamos nuestras escapadas de dos noches, breves pero suficientes para descubrir lugares con historia sin alejarnos demasiado de El Campello. Esta vez el destino fue Tarragona, una ciudad que conocíamos solo de paso y que merecía una visita en profundidad.

Llegada y alojamiento

Nos alojamos en el Hotel Tancat de Codorniu, en Alcanar, el primer pueblo de la provincia de Tarragona, a solo una hora de la ciudad y a 15 minutos de Vinaroz. Una cabaña independiente con todas las comodidades, en un entorno ideal para el descanso. Un lugar al que, sin duda, volveríamos.

Itinerario por la ciudad

Tarde en Vinaroz

Antes de la primera noche visitamos Vinaroz (Castellón), con su paseo marítimo tranquilo y un clima invernal agradable.

  • Pasteles en la Patisseria Cocoa.
  • Exposición sobre el Carnaval de Vinaroz en una antigua iglesia junto al mercado central.

Tarragona: historia viva

Llegar a Tarragona no fue sencillo: una huelga de agricultores retrasó el acceso, pero valió la pena. Empezamos en el Balcón del Mediterráneo, con vistas espectaculares al mar y al anfiteatro romano (siglo II d.C.), que en el pasado acogió luchas de gladiadores y, con el tiempo, iglesias, conventos y hasta una prisión.

Almuerzo y Catedral

Comimos en el restaurante Gure Etoki, en el centro histórico. Después visitamos la Catedral de Tarragona, un edificio que combina románico, gótico y renacentista, reflejo de siglos de historia.

Murallas y restos imperiales

Recorrimos parte de la muralla romana, con 800 metros de trazado conservado. También visitamos los restos del palacio del emperador Augusto, símbolo del poder de Tarraco en época imperial.

El teatro romano

Quedan pocos restos del teatro romano, pero fotos de 1909 muestran su relevancia. Hoy el entorno está parcialmente ocupado por edificaciones modernas.

Gastronomía

Destacamos la cocina local del restaurante Gure Etoki y los dulces de la Patisseria Cocoa en Vinaroz. En el casco antiguo de Tarragona abundan restaurantes y terrazas donde probar calçots, arroces marineros y vinos de la DO Tarragona.

Compras y paseos

  • Paseo marítimo de Vinaroz.
  • Calles peatonales del centro histórico de Tarragona.
  • Recorrido por el perímetro de la muralla romana.

Un viaje en el tiempo

Tarragona combina su legado romano con un presente vivo y turístico. Visitarla es recorrer siglos de historia, en una ciudad abierta al mar que podría aspirar, por historia y peso urbano, a ser capital de Cataluña.


Etiquetas: viajes, Tarragona, España, Europa, turismo cultural, capitales históricas

VIENA UNA VEZ MAS

Viena en invierno: mercados navideños y arquitectura imperial

Mercado navideño en Viena

Viena, diciembre de 2023.

"Viena combina su herencia imperial con el ambiente acogedor de los mercadillos navideños"

Trece años después, regresamos a Viena. Para mí fue la quinta visita y, como siempre, descubrí nuevos rincones. En esta ocasión viajamos con mi hermana menor y su marido para recorrer los mercados navideños, una de las tradiciones más especiales de la ciudad en diciembre.

Llegada y alojamiento

Nos alojamos en el Hotel Exe Viena, bien comunicado y a unos 10 minutos en tranvía de la Plaza del Ayuntamiento. El tranvía número 44 pasa por delante y deja junto al Parlamento.

Itinerario por la ciudad

Palacio de Schönbrunn

Visitamos de nuevo el Palacio de Schönbrunn, incluyendo su interior y el Museo de Carruajes. Almorzamos en la cafetería del recinto, con salchichas, puré y goulash. Frente al palacio se encuentra el mercado navideño de Schönbrunn, uno de los más bonitos por su entorno.

Catedral de San Esteban y alrededores

Accedimos al interior de la Catedral de San Esteban (entrada 6 €) y paseamos por calles cercanas como Graben y Kärntner Strasse, con tiendas decoradas. Almorzamos en Vapiano Moulin Rouge, especializado en pasta y pizza al momento.

Biblioteca Nacional y Cripta Imperial

Recorrimos la Biblioteca Nacional y la Cripta Imperial bajo la iglesia de los Capuchinos, donde descansan los Habsburgo. En la zona visitamos también el mercado de Freyung, acogedor y perfecto para probar vino caliente.

Ayuntamiento y zona de los museos

El mercado frente al Rathaus es el más grande de Viena. A su alrededor se encuentran el Parlamento, la Iglesia Votiva y la Plaza Maria-Theresien con su mercado entre museos. Dejamos pendiente visitar el MuseumsQuartier.

Belvedere, Karlplatz y Secesión

En la última jornada visitamos el Palacio de Belvedere con obras de Gustav Klimt, caminamos hasta Karlplatz para ver la Iglesia de San Carlos Borromeo y terminamos en la Secesión, donde se expone el famoso friso de Klimt. Almorzamos en Bier & Bierli, buena comida a precios razonables.

Gastronomía

En Viena destacan las salchichas, el goulash, el schnitzel y los dulces como la tarta Sacher. Los mercados navideños son ideales para probar vino caliente y dulces típicos. Los precios en restaurantes varían entre 15 € y 25 € por persona.

Compras y paseos

  • Mercados navideños (Rathaus, Schönbrunn, Freyung)
  • Tiendas de Graben y Kärntner Strasse
  • Paseos por el centro histórico y zonas imperiales

Viena permanece inmutable

La seguridad, limpieza y ambiente cultural de Viena se mantienen intactos con el tiempo. En diciembre, la ciudad combina majestuosidad imperial con la calidez de sus mercados navideños, convirtiéndose en uno de los destinos europeos más recomendables para esta época.


Etiquetas: viajes, Viena, Austria, Europa, capitales, turismo cultural

LONDRES

Londres (2008–2011): Tres viajes, once días y una ciudad irrepetible

Entre 2008 y 2011 viajamos tres veces a Londres. En total sumaron once días y nos permitieron conocer la ciudad con distintos ritmos. En todos los casos, la experiencia fue significativa.

Westminster: Parlamento, Big Ben y London Eye

No todo fue positivo. En los aeropuertos de Gatwick y Stansted los controles fronterizos resultaron tensos. El trato fue serio y poco cordial. Aunque el Reino Unido formaba parte de la Unión Europea en ese momento, la recepción no fue especialmente amable. Tampoco percibimos un trato especialmente cercano por parte de la población local.

Lo más destacado fue la oferta cultural. Visitamos la National Gallery, el British Museum y el Victoria & Albert Museum en varias ocasiones. También recorrimos el Tate Modern y el Museo de la Ciudad de Londres. Cada museo aporta una perspectiva distinta sobre el arte y la historia británica. La entrada gratuita a la mayoría de ellos facilita el acceso y convierte a Londres en uno de los principales centros culturales de Europa.

Londres es grande. Para recorrerla es imprescindible usar transporte público. En los tres viajes usamos la Oyster Card, combinando metro y autobús. Organizábamos cada día por zonas: llegábamos a un punto en metro y caminábamos hasta media tarde. Luego regresábamos al hotel para descansar y cenar cerca. Esa estrategia nos permitió disfrutar sin agotarnos.

A lo largo de esos once días visitamos todos los iconos: el Parlamento, la Abadía de Westminster, el London Eye, el Buckingham Palace, la Catedral de San Pablo, el Millennium Bridge, la Torre de Londres y el Tower Bridge. Cada lugar tenía algo que nos hacía regresar a las fotos y los recuerdos.

También paseamos por barrios con personalidad propia: Notting Hill, con su aire bohemio; Covent Garden, con su mezcla de tiendas y vida callejera; Charing Cross, Trafalgar Square y Piccadilly Circus, que siempre vibran con energía. Londres es una ciudad de contrastes, y eso se nota en cada paseo.

En 2008, viajamos con Vicente y nos alojamos en el NH Harrington (Kensington y Chelsea). En 2010, fuimos en pareja y elegimos el Ibis London Earls Court (Brompton), funcional y bien ubicado. En 2011, volvimos con nuestra hija Carmen, que estaba en Cambridge, y nos quedamos en una residencia universitaria también en Kensington.

Incluso entre 2008 y 2011, notamos cómo cambiaban barrios, comercios y hoteles. Londres está en permanente transformación. Hoy, tras el Brexit, y con una política migratoria más restrictiva, ya no es tan fácil imaginar una escapada espontánea. No sé si volveré. Tal vez no. Pero me queda la certeza de haber conocido una ciudad enorme, exigente, bella y culturalmente generosa.

Viajes realizados a Londres

  • 2008 – Primer viaje (familia). NH Harrington, Kensington y Chelsea.
  • 2010 – Segundo viaje (pareja). Ibis London Earls Court, Brompton.
  • 2011 – Tercer viaje (con Carmen, en Cambridge). Residencia universitaria en Kensington.
  • 2024 – Viajamos a Cambridge pero no visitamos Londres.

Total: 11 días en Londres.

Vídeo: Londres – Recuerdos de tres viajes

Etiquetas: Londres, Reino Unido, viajes, capitales, museos, turismo cultural, arquitectura, transporte público, Oyster Card, barrios de Londres

PARIS

París ilustración digital

La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes.

John Lennon

París: Tres viajes, tres estaciones, una ciudad inagotable

A lo largo de tres viajes a París —en febrero de 2008, junio de 2010 y junio de 2013— conocimos la ciudad bajo diferentes luces, climas y estados de ánimo. Cada visita ofreció una experiencia distinta: desde el frío radiante del invierno hasta la lluvia persistente del verano. París, inmensa, vibrante y monumental, nunca se repite.

Primer viaje: Invierno dorado (febrero de 2008)

Nuestro primer viaje, del 8 al 12 de febrero de 2008, nos recibió con cielos despejados, luz dorada y frío seco: ideal para caminar. Nos alojamos en el Hotel Ibis de la Plaza de Italia, bien conectado con el metro. Subimos a la Torre Eiffel (desayuno en la segunda planta), paseamos los Campos Elíseos del Arco de Triunfo al Louvre y visitamos el Museo de Orsay y el Sagrado Corazón en Montmartre.

Segundo viaje: París entre lluvia y fútbol (junio de 2010)

En junio de 2010 regresamos con lluvias intermitentes. Volamos a París-Beauvais y nos alojamos en el Hotel Acacias Étoile, junto al Arco de Triunfo. Redescubrimos la Iglesia de la Madeleine y el Louvre abarrotado. Coincidimos con el inicio del Mundial 2010: pantallas gigantes junto a la Torre Eiffel convirtieron la ciudad en una fiesta.

Tercer viaje: París bajo el agua (junio de 2013)

En junio de 2013 la lluvia fue constante. Nos alojamos cerca de Montparnasse y visitamos el Complejo de los Inválidos, la tumba de Napoleón y el Museo del Ejército. Volvimos al Barrio Latino (Panteón y Sorbona) e hicimos un crucero por el Sena. Cerramos con el Cementerio de Montparnasse (Sartre, Beauvoir, Cortázar, Vallejo).

Una ciudad que no se agota

Tras doce días en tres viajes, París sigue siendo inabarcable. La ciudad cambia con el clima y el estado de ánimo: luz de invierno, euforia veraniega, melancolía bajo la lluvia. Volver es descubrirla de nuevo.

Video: París – Recuerdos de tres viajes inolvidables

  • Febrero 2008: Ibis Plaza de Italia · Eiffel, Campos Elíseos, Louvre, Orsay, Montmartre.
  • Junio 2010: Acacias Étoile · Madeleine, Louvre · Mundial 2010 junto a la Torre Eiffel.
  • Junio 2013: zona Montparnasse · Inválidos, Panteón, Sorbona, Sena, Cementerio de Montparnasse.
Etiquetas: París, viajes, Francia, capitales, turismo cultural, museos, monumentos, arquitectura, historia, Europa

TETUÁN.MARRUECOS

Tetuán: calma, medina y una escapada muy cercana

Tetuán, medina

Acceso a la medina de Tetuán

“La probabilidad de que tu vuelo salga a tiempo es directamente proporcional a la importancia de llegar tarde a tu destino”.

— Ley de Murphy

Viaje a Marruecos (mayo 2024). Mi primer contacto con el país fue Marrakech (2019), intensa y fascinante. Esta vez tocó Tetuán: más serena, local y poco turística. Iban a ser 4 días, pero la cancelación del vuelo de regreso lo alargó a 5. Aun así, es un destino curioso para una escapada corta.

Llegada y alojamiento

Volamos desde Alicante con tarifa completa por 157 € (2 personas, ida y vuelta, maleta de cabina, bolso y asientos). Nos alojamos en la Riad El Manantial (en la medina): 204 € por cuatro noches con desayuno. Silenciosa, cuidada y con gran atención.

  • Traslado: la riad organizó taxi de aeropuerto y guía para el primer acceso por la medina (no se entra en coche). Muy útil para orientarse.
  • Tip ahorro: contacta por WhatsApp con la riad; a veces mejor precio que en plataformas.

Qué ver en Tetuán

La medina (auténtica y poco comercial)

Lo más destacable: su medina, muy bien conservada y con vida local real. Menos tiendas “para turistas”, menos regateo, más cotidianidad. Con guía por la mañana y paseos libres por la tarde, en un día ves lo esencial.

El Ensanche (huella española)

El Ensanche, legado del antiguo protectorado español, luce arquitectura singular y bien cuidada. Interesante contraste con la medina.

¿Cuántos días?

Tetuán se visita en 1 día (medina + ensanche). Dos días dan margen para paseos tranquilos y repetir rutas.

Excursiones cercanas

  • Tánger (al norte): a ~1 hora. Ciudad portuaria con mezcla de influencias y bonitas vistas.
  • Chaouen (al sur): la “ciudad azul”, fotogénica y perfecta para un día.

Gastronomía (en corto)

En la medina es fácil encontrar cafeterías sencillas y platos tradicionales a buen precio. Para cenar tranquilos, la propia riad suele recomendar sitios cercanos según horario y aforo.

Compras y paseos

  • Medina: artesanía local sin aglomeraciones.
  • Ensanche: paseo arquitectónico y comercios de barrio.
  • Rincones tranquilos: patios, terrazas y plazas para hacer “paradas” sin prisa.

Seguros y prácticos

  • Seguro de viaje: tras la cancelación del vuelo, quedó claro que compensa (opciones básicas desde ~17 €; útil fuera de la UE).
  • Orientación: la primera mañana con guía en la medina ahorra tiempo (¡y vueltas!).

Cronología del viaje (mayo 2024)

  • Día 1: llegada, traslado, primer paseo con guía.
  • Día 2: medina y ensanche (mañana con guía; tarde libre).
  • Día 3: rutas repetidas, compras, descanso en la riad.
  • Día 4: paseos tranquilos. Vuelo cancelado de noche.
  • Día 5: noche extra y reorganización. Regreso a Alicante.

Conclusión

Tetuán es una ciudad auténtica, serena y nada masificada. Perfecta para 1–2 días, especialmente si la combinas con Tánger o Chaouen. Con vuelo barato, riad con encanto y guía local, la experiencia es cómoda y redonda.

Riad El Manantial


Etiquetas: viajes, Tetuán, Marruecos, medinas, escapadas, norte de África

 

VIENA.AUSTRIA

Viena: cinco viajes a la elegancia imperial (1995–2023)

Palacio Belvedere, Viena

Belvedere, Viena


“Viena no se impone, se insinúa. No grita, susurra.”


Viena es una ciudad a la que he regresado en varias ocasiones. La visité por primera vez en octubre en 1995 y, desde entonces, he estado cuatro veces mas.

Destaca por su arquitectura imperial y su historia. Uno de los recorridos habituales ha sido caminar desde la Ópera por la Ringstrasse, pasando por el Parlamento y el Ayuntamiento (Rathaus), entre otros edificios históricos.

Incluso en mi viajes por motivos profesionales,  encontré tiempo para recorrer la ciudad a pie. Viena combina patrimonio, orden urbano y una vida cultural consolidada.

Viena en invierno

La mayoría de mis visitas a Viena han sido en diciembre. En esa época la ciudad está iluminada y cuenta con mercadillos de Navidad en distintos puntos. En noviembre de 2010 recorrimos sus calles con la sensación de volver a un lugar conocido. Antes habíamos estado en 2006 y 2009.

En 2023 regresé por quinta vez, acompañado por mi hermana menor y su marido. Su interés principal eran los mercadillos navideños, que en algunos ámbitos institucionales se denominan “mercados de invierno”. Nosotros viajamos con la intención de visitar los tradicionales mercadillos de Navidad.

Nos alojamos en el Hotel Exe Viena, situado a unos diez minutos en tranvía del Ayuntamiento. El tranvía 44 nos dejaba junto al Parlamento. Desde esa zona era fácil desplazarse a pie a los principales puntos del centro.

Mercadillos entre palacios

El primer día lo dedicamos al Palacio de Schönbrunn, que ya habíamos visitado en 2006. No recordaba bien aquella primera visita. Recorrimos de nuevo las salas y también el Museo de Carruajes Imperiales, situado dentro del mismo recinto.
Almorzamos en una cafetería del complejo. Pedimos salchichas con puré y goulash. La comida fue correcta y el precio razonable. Frente a la fachada principal del palacio se encontraba uno de los seis mercadillos que visitamos. El de Schönbrunn destaca por su ubicación junto al conjunto barroco.

Otro día fuimos a la Catedral de San Esteban, en el centro de la ciudad. La entrada al interior cuesta 6 euros. Visitamos las vidrieras y las capillas. En los alrededores había otro mercadillo con puestos de comida y bebida caliente. Después caminamos por el Graben y la Kärntner Straße. Comimos en Vapiano Moulin Rouge, un restaurante de cadena donde preparan la pasta al momento. La opción resultó práctica y a precio moderado.


Palacios y arte imperial

Dedicamos una jornada a la Biblioteca Nacional Austriaca. La sala principal, de estilo barroco, cuenta con frescos, globos terráqueos y fondos antiguos. Es uno de los espacios más destacados de la ciudad.

Cerca se encuentra la Cripta Imperial, en la Iglesia de los Capuchinos. Allí están enterrados miembros de la dinastía Habsburgo, entre ellos Francisco José y la emperatriz Isabel. Las urnas funerarias son piezas de metal trabajadas con gran detalle. En esa zona visitamos también el mercadillo de Freyung, de menor tamaño y ambiente tranquilo.

El mercado más grande es el de Rathausplatz, frente al Ayuntamiento. Reúne numerosos puestos y una iluminación extensa. Junto a él se encuentra la Iglesia Votiva. En Maria-Theresien-Platz, entre los museos de Historia del Arte y Ciencias Naturales, hay otro mercadillo.

Belvedere y Karlplatz

El último día visitamos el Palacio de Belvedere. Allí se exponen obras de Gustav Klimt, entre ellas El beso. Después caminamos hasta Karlplatz para ver la Iglesia de San Carlos Borromeo. También entramos en el edificio de la Secesión, donde se conserva un friso de Klimt. Comimos en el restaurante Bier & Bierli, cerca de la Ópera. Ofrece cocina tradicional y precios razonables.

Detalles prácticos

En viajes anteriores volábamos con escala desde Alicante o Valencia. En 2023 optamos por un vuelo directo. Para trasladarse desde el aeropuerto al centro, el City Airport Train (CAT) es rápido. En grupo, puede resultar más práctico un traslado privado. El transporte público funciona con regularidad. Tranvía y metro permiten desplazarse con facilidad. Estar alojado cerca del centro o de una línea directa simplifica los trayectos. Viena se recorre bien a pie.

En distintos viajes hemos hecho pausas en cafés tradicionales para tomar melange, tarta Sacher o apfelstrudel. En una visita anterior asistimos a un ensayo general de la Escuela Española de Equitación, en el Hofburg. Días después acudimos a una representación completa. Viena mantiene un entorno ordenado y limpio. Es una ciudad que conserva su patrimonio y su ritmo estable.

Seguiré regresando cuando tenga ocasión.


Etiquetas: viajes, Viena, Austria, Europa, mercados de Navidad, palacios imperiales, cafés históricos

LA PAZ Y SANTA CRUZ

Bolivia 2017: La Paz y Santa Cruz de la Sierra

"No hay propiamente edad de la vejez. Se es viejo cuando se comienza a actuar como viejo."

En 2017, por motivos profesionales, viajé en dos ocasiones a Bolivia. Visité La Paz y Santa Cruz de la Sierra, las dos ciudades más importantes del país. No fue un viaje turístico, pero aproveché los ratos libres para recorrer, observar y formarme una impresión personal. No todos los viajes inspiran asombro o ganas de volver; a veces, simplemente confirman que no todo destino conecta con uno. Este fue uno de esos casos.

La Paz

Teleférico de La Paz

Vista de La Paz

Llegué sin grandes expectativas, pero tampoco con prejuicios. Situada en un cañón que desciende desde El Alto —a más de 4.000 metros de altitud—, La Paz parece colgar de los cerros, hecha de ladrillo crudo, cables, escaleras y pendientes infinitas. A esa altura, todo cuesta: el aire escasea y hasta un paseo corto agota.

El centro histórico gira en torno a la Plaza Murillo, con la Catedral Metropolitana, el Palacio de Gobierno y el Parlamento. El conjunto no logra imponerse: edificios modernos y torres desproporcionadas rompen la armonía, y el tráfico caótico lo invade todo. La Paz me pareció la capital menos atractiva de América Latina. Me quedé con las ganas de visitar el Salar de Uyuni, pero el tiempo y las distancias lo hicieron inviable.

Santa Cruz de la Sierra

Catedral de Santa Cruz de la Sierra

Catedral de Santa Cruz de la Sierra

Pasados unos meses, volé a Santa Cruz. A menor altitud, el aire se respira mejor y el clima tropical suaviza la estancia. Su plaza principal y la Catedral de ladrillo visto son sus principales atractivos, junto a algunos palacetes coloniales. Es la capital económica del país, con un ambiente más abierto y empresarial, aunque sin grandes reclamos turísticos.

Fue una experiencia más llevadera que en La Paz, pero tampoco despertó entusiasmo. La estancia fue correcta, sin tensión ni emoción. Bolivia, con su patrimonio cultural y natural —Sucre, Potosí, Salar de Uyuni, Lago Titicaca— tiene destinos de gran valor, pero en este viaje concreto no logré conectar con sus dos ciudades principales.

Reflexión final

Con 73 años y muchos destinos ya recorridos, sé que probablemente no regresaré a Bolivia. Lugares como el Salar de Uyuni o el Lago Titicaca seguirán siendo para mí paisajes admirados desde la distancia.


Etiquetas: viajes, Bolivia, La Paz, Santa Cruz de la Sierra, Sudamérica, capitales, turismo cultural

WASHINGTON

Washington, D.C. y Alexandria (1989): Primer viaje al extranjero

Washington Monument en el National Mall

Obelisco en el National Mall (Washington Monument)

"Vale más consumir vanidades de la vida, que consumir la vida en vanidades."

Sor Juana Inés de la Cruz

En 1989 realicé mi primer viaje al extranjero. Un mes de curso en Alexandria (Virginia), a pocos minutos de Washington, D.C.. Fue un inicio perfecto: aprendizaje, rutina sencilla entre semana y, los sábados y domingos, descubrimiento pausado de la capital. Aquel viaje abrió una puerta que ya no volvería a cerrarse.

Llegada y alojamiento

Me alojé en Alexandria, ciudad tranquila junto al Potomac. El desplazamiento a Washington lo hice en metro, cómodo y directo.

  • Tip práctico: alojarse en Old Town o cerca de una estación de metro facilita los traslados y permite moverse a pie por las zonas históricas.

Itinerario por la ciudad

Old Town Alexandria

El centro histórico conserva su aire colonial: calles adoquinadas, fachadas de ladrillo rojo y ritmo sereno. Recuerdo especialmente una cena de cangrejos y un paseo en barco por el Potomac, con vistas abiertas hacia la capital.

Old Town Alexandria, fachadas históricas

Old Town, Alexandria

National Mall

El gran eje monumental entre el Capitolio y el Lincoln Memorial. Un espacio abierto que combina solemnidad, cultura e historia, flanqueado por museos del Smithsonian.

Monumentos que me marcaron

Memorial a los Caídos en Vietnam

Memorial a los Caídos en Vietnam

Museos Smithsonian

La primera visita no se olvida: el Museo Nacional del Aire y del Espacio y la National Gallery. Dos paradas que por sí solas justifican un día entero.

Gastronomía

En Alexandria probé una cena de cangrejos típica: sencilla y buenísima. En Washington, conviene alternar los food courts de museo con algún diner clásico del centro.

Compras y paseos

  • King Street (Old Town): tiendas y cafés con encanto.
  • Old Town Waterfront: paseo junto al Potomac.
  • Tiendas de los museos Smithsonian: buenos catálogos y recuerdos.
  • Union Station: arquitectura y compras bajo techo.

Un inicio que marcó el camino

Más que una formación profesional, fue mi primer acercamiento real a otra cultura. Washington y Alexandria quedaron como el punto de partida de una larga serie de viajes que ya forman parte de mi vida.

Información oficial de Old Town Alexandria


Etiquetas: viajes, Washington D.C., Alexandria, Estados Unidos, capitales, turismo cultural

PRAGA




"La paz interior es el único tesoro que, una vez encontrado, nadie puede robar."


Praga

Hemos visitado Praga en dos ocasiones, en febrero de 2009 y en febrero de 2013. En ambos viajes recorrimos una ciudad con un centro histórico bien conservado.

En 2009 tuvimos días despejados y temperaturas bajas. Al final del viaje cayó una nevada ligera. En 2013, en cambio, la nieve estuvo presente desde el inicio y cubría calles y fachadas.

Alojamiento

En 2009 nos alojamos en la calle Nerudova, cerca de la Catedral de San Vito. La ubicación permitía recorrer a pie la zona del castillo.

En 2013 elegimos un hotel Eurostars junto a la Casa Danzante, edificio diseñado por Frank Gehry. Es una construcción moderna que contrasta con la arquitectura histórica del entorno.


Qué ver y hacer


Día 1 – Castillo de Praga y Puente de Carlos

Desde la Catedral de San Vito descendimos hacia el Puente de Carlos, uno de los principales puntos de la ciudad. El puente está decorado con estatuas barrocas y ofrece vistas sobre el río Moldava.


Día 2 – Stare Mesto y el reloj astronómico

En el casco antiguo (Stare Mesto) visitamos la plaza principal, el Ayuntamiento y el reloj astronómico. En la zona se conservan edificios de estilo Art Nouveau con fachadas decoradas.


Día 3 – Casa Municipal, Torre de la Pólvora y cervecerías

Visitamos la Casa Municipal y la Torre de la Pólvora. También entramos en varias cervecerías locales. En una de ellas tomé una Paulaner bien servida


Día 4 – Paseos y nieve

En la segunda visita, la nieve estuvo presente varios días. Recorrer el centro en esas condiciones ofrecía una imagen distinta de la ciudad.


Cómo llegar y moverse

Vuelos: Desde Alicante hemos volado con escala, generalmente en Barcelona o Milán.

Traslados: En 2009 utilizamos transporte público desde el aeropuerto. En 2013 contratamos un traslado privado. Actualmente, servicios como Uber facilitan el desplazamiento.


Consejos prácticos

  • El traslado privado desde el aeropuerto es cómodo.

  • Hoteles de cadena como Eurostars ofrecen servicio fiable y personal que habla español.

  • La gastronomía checa es abundante y de precio moderado.

  • Caminar es la forma más práctica de recorrer el centro histórico.

Praga

Praga conserva un centro histórico amplio y bien mantenido. Torres, plazas y calles adoquinadas definen su trazado urbano. Es una ciudad que se puede recorrer con calma y que permite nuevas visitas en distintas épocas del año

Etiquetas: viajes, Praga, República Checa, Europa, ciudades históricas, turismo cultural

ROMA






"La vida es lo que sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes."

— Séneca

Roma es una ciudad a la que siempre regreso cuando se presenta la ocasión.. Cada visita ofrece nuevos lugares o detalles por descubrir. La ciudad combina restos de la época imperial con barrios y restaurantes tradicionales. A pesar de las visitas repetidas, siempre hay algo pendiente.

Consejos para vivir Roma como local

  • Nunca viajes a Roma en coche: tráfico caótico, aparcamiento casi imposible y muchas zonas restringidas.
  • Vuelos económicos desde Valencia, Alicante o Madrid son frecuentes. En 2007 volamos por solo 39 € ida y vuelta con Clickair.
  • Desde Fiumicino, lo más rápido es el tren a Termini; desde Ciampino, autobuses o transfer privado si sois varios.
  • Alojarse cerca de Termini garantiza buena conexión y proximidad a muchos monumentos.
  • Compra entradas online para Coliseo, Foro Romano y Museos Vaticanos (GetYourGuide, Civitatis) para evitar colas.
  • Para comer, reserva con El Tenedor (TheFork) y busca trattorias auténticas y sin pretensiones.
  • Roma se vive a pie: caminar es la mejor manera de descubrir su esencia.

Cuatro viajes, cuatro momentos

2007: El primer encuentro (20–24 de febrero)

2009: Redescubriendo con calma (22–25 de mayo)

Coincidimos con la final de la Champions League. Revisitamos lugares y añadimos:

2012: Invierno romano

Una visita pausada y menos turística. Disfrutamos con calma de iglesias menos conocidas y museos, sin prisas.

2019: Roma en compañía (2–6 de diciembre)

  • Viajamos con mi hermana y su marido.
  • Alojamiento en Hotel Ariston, cerca de Termini.
  • Coste total por pareja: menos de 500 € (vuelo + hotel).
  • Entradas online para Museos Vaticanos, Coliseo y Foro. Basílicas y Panteón, gratuitas.

Lo que  siempre hay que ver

  • El Coliseo, esa postal eterna que impone silencio.
  • El Foro Romano, un paseo entre piedras con voz.
  • La Fontana di Trevi, donde siempre cae una moneda más.
  • El Panteón, lugar perfecto para detener el tiempo.
  • Plazas como Navona, España, Venezia… cada una con su carácter.
  • San Pedro, sus columnas y su cúpula majestuosa.
  • Trastevere, con sus callejones y ropa tendida.
  • Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina.
  • Castillo Sant’Angelo, vigilante sobre el Tíber.
  • Las grandes basílicas, siempre abiertas y acogedoras.

Caminar Roma: el gran consejo

Nunca alquilamos coche en Roma. Es una ciudad caótica para conducir. Lo más interesante está a escala humana: iglesias discretas, fuentes en pequeñas plazas y trattorias familiares. Caminar es la mejor forma de recorrerla y entender su ritmo.